Querido Papá Noel:
Espero que leas este mail. Me imagino que por estos días tus casillas deben estar al borde del colapso. Así que vamos a tratar de ser breves. Te adjunto un archivo de audio con el pedido de mi hija para estas navidades. Si querés, hasta te lo podrías bajar a tu reproductor de mp3 para librarte de leer el resto del mail. Acordate, más que nada, del disfraz de Stephanie, si no se lo traés se va a desilusionar y no sé si va a aguantar hasta los Reyes Magos. Los otros regalos, fijate, tampoco quiero lucrar con el asistencialismo del aparato papanoelista…
Aprovecho para confesarte que siempre me llamó la atención la desigualdad de tu régimen de entregas. Perdés credibilidad cada vez que un niño pobre recibe un juguete de 20 pesos, y al mismo tiempo, un chico de Belgrano obtiene una consola de video juegos de última generación. Sos tan injusto como el capitalismo, Papá Noel. Por algo tu imagen fue inventada por una marca emblema de este sistema económico. Cuando los chicos, en el barrio o en la escuela, comparan los regalos recibidos, fácilmente pueden inferir a qué clase pertenece cada familia. Es más: cuando niño, recuerdo que tus obsequios se volvieron insignificantes y deprimentes en los años de hiperinflación.
Por último, te pido que evites esos regalos “de compromiso” que los chicos suelen recibir en las casas de sus tías, abuelos o familiares muy indirectos. Para regalar un juego de desodorantes y talco o un par de ojotas compradas en la calle, ahorrate el esfuerzo, la noche es corta y las entregas, demasiadas. Este reclamo ya lo hice efectivo en páginas como ésta, ésta o ésta otra, donde los chicos te mandan mails. Pero como desconfío de los intermediarios, me juego a escribirte a tus casillas personales, por ahí en un momento de descanso podés prestarnos atención. Ah, me olvidaba: venite con ropa liviana, acá en el Hemisferio Sur está haciendo mucho calor.
Ya puse un bidón con agua filtrada en la heladera para tu reno Rodolfo, lo voy a dejar al lado del arbolito. Y lo último: vos tenés peso en el ambiente jugueteril (viven de vos), ¿no podés apalabrarlos un poco a los popes del gremio, y explicarles que si suben tanto los precios nos obligan a reducir la lista de pedidos? Copate, dale. Un saludo y feliz navidad.

En este juego de maquillaje con temática navideña, podrás maquillar a Lucie. Le gustaría ser la más guapa de las fiestas de Navidad. Después de todo, es la hija de Papá Noel. Así que debes elegirle un maquillaje genial, con sombra de ojos, rímel y pintalabios. También puedes cambiarle el peinado y ponerle accesorios o un gorro. ¡Cámbiale también el color de los ojos para que esta chica esté aún más guapa!
La verdad es que hace mucho frío en el Polo Norte; por eso a Lucie le encanta cubrirse la cabeza. Solo lleva el gorro de Papá Noel cuando ayuda a su padre en su viaje para repartir regalos entre los niños que se han portado bien. Y tú, ¿vas a ganártelos? ¡Maquilla a Lucie y verás si te trae regalos la noche de Navidad!.
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